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Reto MECE

Una sentencia judicial debería ser comprensible para quien más la necesita: la persona cuya vida cambia con ella. Con el Consejo de Estado, trabajamos para que eso deje de ser una excepción.

El Consejo de Estado quería contar con un manual de estilo para sus providencias judiciales: un documento que orientara a sus servidores en la forma de redactar sus decisiones con claridad, coherencia y rigor. Llegaron a nosotros con un borrador interno y una pregunta abierta: ¿cómo hacemos que nuestras sentencias sean realmente comprensibles para la ciudadanía?

El proceso

Recibimos el borrador del Consejo de Estado y lo analizamos desde múltiples ángulos: estructura lógica, redacción, diseño visual y comprensión para el usuario final. A partir de ahí, el equipo del semillero trabajó en una propuesta integral que abordó preguntas concretas: ¿cómo se plantea un problema jurídico de forma explícita? ¿Cómo se organiza una sentencia para que su hilo conductor sea legible? ¿Cómo se redacta la parte resolutiva con claridad? ¿Cómo se estructuran párrafos y oraciones para lograr consistencia?


El proceso fue iterativo y genuinamente colaborativo: cada versión del manual fue revisada con diferentes despachos y secciones del Consejo de Estado, recibimos sus comentarios y ajustamos. No fue un documento entregado desde afuera, sino construido en conversación.

El resultado

El Consejo de Estado cuenta hoy con una propuesta de manual de estilo para providencias judiciales, pensada desde el lenguaje claro y diseñada para sus propios servidores. El documento abarca estructura, redacción y criterios de diseño visual, y abre la puerta a una estrategia integral de comunicación clara dentro de la jurisdicción contencioso-administrativa.


Los próximos pasos apuntan a que el manual no se quede solo en el Consejo de Estado, sino que pueda expandirse como referente para toda la jurisdicción. Un paso pequeño en papel, enorme en práctica judicial.

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